Humildad y valentía
- TG iglesia
- 5 days ago
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Y Jonatán habló bien de David a Saúl su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo. 1 SAMUEL 19:4

Los conflictos en las relaciones son inevitables y pueden surgir por ira, enojo, celos, por decir solo unos. Solo cuando reconocemos nuestras fortalezas y debilidades, tanto en nosotros como en los demás, podremos encontrar soluciones y cambiar el rumbo de la situación.
Somos llamados a actuar con buen juicio, defender las acciones justas de otros y exhortar con humildad a quien está cegado por el enojo y los celos, reflejando el carácter de Cristo. Fuimos llamados a modelar el carácter de Cristo, no el nuestro.
Aunque esto implique la pérdida de un ascenso o posición, como sucedió con Jonatán. Él pudo haber luchado por el trono, como lo hacía su padre, pero en lugar de ello reconoció humildemente las acciones de David y confrontó el mal que su padre intentaba cometer exhortándolo con valentía.
Tal vez no enfrentemos un crimen físico, pero cuando murmuramos, mentimos o callamos ante la injusticia, es como si lo estuviéramos permitiendo, nuestra omisión es nuestra elección.
Cada uno de nosotros está propenso a tener un corazón como el de Saúl: llevado por nuestros propios intereses, celos, ambiciones o metas, y esto puede cegarnos. Si no los exponemos ante el Señor, quien es el único capaz de liberarnos de nosotros mismos y revestirnos de humildad, no podremos responder como Jonatán lo hizo.
Examinemos nuestro corazón con estas preguntas:
¿Cómo estamos hablando de quienes nos rodean, amigos y compañeros?
¿Hemos permitido que la envidia nos impida reconocer lo que Dios ha puesto en otros?
Señor, dame la gracia para ver y valorar el don en los demás, y la valentía para confrontar la maldad con humildad. Amén.




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