El arma que desarma
- TG iglesia
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Y dijo a David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal. 1 SAMUEL 24:17

¿Cómo enfrentar la presión del acoso, el hostigamiento o la exclusión sin caer en la desesperación ni en el deseo de tomar justicia por nuestra cuenta? La necesidad de vengarnos siempre seduce nuestro corazón.
David atravesó este tipo de situación: tuvo la oportunidad de seguir el consejo de sus compañeros y saciar su deseo de justicia, pero en lugar de ello, decidió dejar su causa en manos de Dios, permitiendo que Él fuera su juez. De esta manera, respetó la posición que Saúl ocupaba. Nosotros también debemos aprender a confiar en el consejo de Dios y no ceder ante la presión del grupo que nos impulsa a elegir el camino más fácil.
Ceder al rencor o la venganza tiene efectos devastadores que se van acumulando con el tiempo: estrés, ansiedad, depresión, deterioro en las relaciones y dificultad para avanzar, obstaculizando asà el crecimiento personal. En cambio, experimentar la libertad de hacer el bien, bendecir, dejar el resentimiento y perdonar es el arma que desarma la ofensa y el agravio. Ese es el camino bÃblico que nos conduce a superar el daño sufrido y hallar verdadera paz.
Hacer el bien, perdonar, actuar con respeto y honrar a los demás son armas contraculturales que nos permitirán ver la obra de Dios en nuestra defensa.
Esto traerá libertad tanto espiritual como emocional, una libertad que Saúl solo experimentó de manera pasajera, pero que David pudo conservar al confiar en Dios.
¿Cómo estás respondiendo ante la presión y el hostigamiento?
Señor, tú eres mi juez y defensor. Ayúdame a responder con bien ante la presión y el hostigamiento. Amén.
