Aliento de vida
- TG iglesia
- 1 day ago
- 2 min read
porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan. LUCAS 21:15

Como creyentes, nuestro anhelo es vivir de tal manera que podamos agradar a nuestro Salvador en cada circunstancia de la vida. Deseamos ser sabios. En nuestras acciones, en nuestros pensamientos, y en nuestras palabras. Sin importar la situación que enfrentemos, buena o mala.
El salmista lo expresó diciendo: «Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría» (Sal. 90:12). Esta es también la misma exhortación del apóstol Pablo en Efesios 5:15-16: «Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos». Estos dos pasajes son un excelente complemento a nuestra lectura de hoy porque nos hacen meditar en la brevedad de la vida, y en la innegable realidad de sus muchas pruebas y dificultades.
En Lucas 21, nuestro Salvador escuchó a ciertas personas, admirando la belleza del templo y sus ofrendas (Luc. 21:5) y aprovechó la oportunidad para dejarles saber que un día ese templo, en toda su hermosura, un día sería completamente destruido. ¿Por qué? Porque representaba la fe y la devoción a Dios que el mundo aborrece.
Para los creyentes, muchas veces los días son malos como resultado de los ataques que vienen de parte de aquellos que rechazan al Señor y menosprecian nuestra fe. Y el Señor nos da una promesa: «yo os daré palabra y sabiduría» (Luc. 21:15).
La Palabra de Dios debe alentar nuestro corazón.
No estamos solos en las dificultades de la vida. Podemos estar confiados en que, llegado el momento de la prueba, en esos «días malos», Dios nos dará la sabiduría necesaria para dar testimonio de su amor y su fidelidad. Solo es cuestión de disposición.
Abre bien la boca, y te la llenaré. Salmos 81:10b
Él ha prometido que nunca nos dejará ni nos desamparará. Estará siempre con nosotros y guiará nuestras palabras y acciones.
Padre, acompañarnos en medio de las tribulaciones más difíciles para darnos la sabiduría necesaria en cada circunstancia. Amén.




Comments