HOMBRES
- TG iglesia
- 5 hours ago
- 4 min read
En el día internacional del hombre, quiero empezar con una frase “Querido hombre lo que sabes o haces importa, pero quiénes somos importa aún más."

Empezaré con una verdad brutal, los hombres no sabemos gestionar las emociones, no nos enseñaron, no aprendimos, no lo vimos como una prioridad siempre fue trabajar, sacar adelante el proyecto, individual, familiar, o laboral.
La emoción probablemente más usada por el hombre es el enojo, (enojo para afuera IRA, enojo para dentro FRUSTRACCIÓN) cuando algo sale mal, cuando fracasamos, cuando no tenemos una solución, nos enojamos, con nosotros mismos, guardamos silencio no porque no queramos hablar, sino porque estamos tratando de entender y buscando soluciones…
Hombre que están viviendo al límite, veamos 3 señales:
1. SE AISLA.
Y no porque no ame estar en casa, no porque es un ermitaño, sino porque esta pensando, repensando en como arreglar lo que dañado.
El mundo nos enseño directa o indirectamente, que los “hombres fuertes no piden ayuda, no necesitan” eso los lleva a creer que en ningún lugar será bienvenida su necesidad, y en su casa el siempre la prioridad de ayudar y no ser ayudado.
Así que cuando el agotamiento, la tristeza, o la confusión, lo invaden, su reaccionan espontanea no es buscar ayuda, sino retirarse de la “manada” porque el dolor que siente, el miedo, o el fracaso que experimenta, siente que solo se alivia en soledad o sino puede llegar a creer que se rompe por dentro.
Acaso no hicieron esto grandes hombres de la Biblia, como Elías, Gedeón.
Cree que su vacío no suma, entonces tampoco quiere hacer daño “con sus cosas” a los demás.
Esto genera crisis en su entorno, la familia sabe que algo esta pasando, y él no PUEDE comunicar, no quiere sentirse juzgado y agregar mas peso a su mundo interior. La Familia, o la Iglesia, se siente excluida, esto agrava la situación.
El hombre sin darse cuenta no ve que su “ausencia” duele mas que su vulnerabilidad. Es un grito silencioso que nadie escucha.
2. EVITA.
Simple se está abandonando así mismo. Mirar a los ojos le exige presencia y no puede.
Hay hombres que han estado ausentes de su propio interior durante años, por eso sostener contacto, visual o físico, le resulta insoportable como un reflejo del dolor que o rasgo, por dentro.
Cada vez que alguien lo mira con nobleza, con verdad, siente que lo están viendo al desnudo, y temen que descubran la grieta que lo está drenando.
Entonces evade, baja la vista, bromea, cambia de tema, simples cortinas de humo, esto no es descortesía, o por ocultar algo, es VERGÜENZA encubierta, vergüenza por no ser el “héroe de la casa, de la familia, de su entorno” no siente capaz, suficiente para ayudar, o resolver.
Ha priorizado todo menos así mismo. Es un paralitico no físico, no de esfuerzo, no de trabajo, sino emocional.
Hombres así, crecieron en familias donde nada exponía sus necesidades, nadie hablaba de sus miedos, y solo se habló o se modelo responsabilidad.
3. SILENCIO.
Hablar de sí mismo, no está en el radar, porque cree que hay otras cosas más importantes. El silencio no es paz, es un muro.
Si le preguntas ¿cómo estás? Dice “BIEN”
Si le preguntas, ¿Qué necesitas? Dice “NADA”
No es que no tenga sueños, heridas, problemas, o emociones, sino que piensa que su valor, está en dar, servir, y no en existir.
Hablar de si mismo, le genera ansiedad se siente incómodo:
¿Y si su verdad no es útil?
¿y si su dolor incomoda?
¿y si al nombra su necesidad lo rechazan o lo critican?
Así… todo se reduce al silencio. Pero detrás de ese silencio hay un hombre que anhela ser abrazado, anhela ser solo escuchado, no para que lo arreglen, pero si SOLO PARA QUE LO VEAN.
Cuando un hombre deja de discutir no es porque está en paz, es porque ya no ve sentido en hablar, ese silencio no es madurez, es resignación, ese hombre que ya no reclama, que no exige, no es que no le importa, sino que ya se rindió emocionalmente.
Job guardo silencio ante el gran caos que vivía, estaba llevando el peso por dentro, y su entorno (esposas y amigos) lo juzgaron, lo condenaron y no lo escucharon.
Si hay hombres que han cometido muchos errores, que han dañado, que han herido, pero hay muchos otros que lo único que quieren es volver a salir al ruedo, porque creen en Él.
Los hombres necesitamos aprender a hablar, y nuestro entorno A SABER ESCUCHAR.
Job nos lo deja claro, Job 39:2 Y guardé un profundo silencio; ni siquiera hablaba de lo bueno. Y mi dolor se agravó.
No eres un “solucionador” eres una persona, un esposo, un padre, un abuelo, un amigo, eres un Hijo amado de Dios.
Proverbios 12:25 La angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra. Recuerda Dios supo como quitar la “soledad” del hombre… y ayuda idónea, no se refiere solo a ser pareja.

¡¡Feliz día a todos los hombres, que siguen con la mano en el arado !! y termino con un regalo: «¿Podrá el hombre hallar un escondite donde YO no pueda encontrarlo?», afirma el Señor.
Somos tan amados, que nada nos podrá separar de la vista y el amor del Señor y es allí donde nos sentimos solos... que el Señor nos ha ENCONTRADO.
Giovanni Bermúdez Quijano




EXTRAORDINARIO !