Vidas agradables a Dios
- TG iglesia
- 2 days ago
- 2 min read
El Señor no desamparará a su pueblo, porque grande es su nombre, y él los escogió para que fueran su pueblo. 1 Samuel 12:22

En ocasiones, las consecuencias de nuestro pecado nos alcanzan pronto. Dios advirtió: «Lo que sembramos, cosechamos» (Gálatas 6:8). Dios hizo estremecer los cielos y esto causó temor a su siervo Samuel. Inicialmente, sin consultar a Dios, decidieron que deberían tener un rey como todas las naciones.
Hemos olvidado que Dios no nos ha sacado del mundo, hay planes y propósitos diseñados por El, que esperan por nosotros, para que en medio de él seamos luz proclamando Sus buenas nuevas. Si ya no pertenecemos a este mundo, entonces, ¿por qué hoy queremos parecernos más al mundo? Y aunque una de las motivaciones, sea que otros no formen un concepto religioso de nosotros, olvidamos que hay un propósito mayor de ser luz y sal en el mundo.
Cuando Dios se manifiesta ante Moisés, le dice: «Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad» (Ex. 34:6).
Proclama atributos a los que recurrimos constantemente: Su misericordia y piedad. ¡Cuántas veces no hemos pedido de Su misericordia!
Dios nunca desampara a Su pueblo, pero no lo desampara por méritos de ellos, sino por Su gran nombre, “por amor a su nombre”
Escuchemos Su invitación a servirle, a no apartarnos siguiendo vanidades, a temerle de corazón y a recordar todo lo que ha hecho por nosotros. No se trata solo de pedir perdón, se trata de vivir vidas agradables a Él.
Señor, tu misericordia es mi refugio. Perdóname, Señor. Quiero vivir en la presencia de tu Espíritu y servirte siempre. Amén.




Comments