Se sintieron confiados
- TG iglesia
- 17 hours ago
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Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza concediéndoles la vida; y también lo juraron los príncipes de la congregación. JOSUÉ 9:15

Cuando el pueblo de Israel vivió la historia que hemos leído el día de hoy, vemos que su mayor debilidad fue sentirse confiado en sus victorias obtenidas, la historia en Jericó y Hai es una de las varias que vivieron.
A mí me pasó algo parecido. Creía que me llevaba bien tanto con creyentes como no creyentes. Pensaba que nunca tendría ninguna diferencia con nadie. Pero cuando entré a la Universidad me di cuenta de que no estaba preparado para esa batalla. No percibí que las estrategias del enemigo no eran tan visibles y que debía estar atento. Lamentablemente, me di cuenta tarde y salí dañado. Pensaba que estaba firme en mi fe, que nadie me podía mover de allí; sin embargo, tuve momentos muy difíciles, por “confiado”.
Aprendí de mis errores y a depender más del Señor. Gracias a Dios y Su misericordia me pude levantar, y saber que mi confianza es el resultado del permanecer en EL.
Los israelitas se sentían ganadores. Sentían que nada podía vencerlos, incluso sus enemigos les temían. Pero mostraron una debilidad: bajaron la guardia a causa de las victorias y dejaron de estar atentos a cualquier ataque del enemigo. No le consultaron al Señor y fueron engañados. Terminaron haciendo lo contrario a lo que Dios les había ordenado y hubo muchas malas consecuencias.
Al igual que a los israelitas, nosotros también somos propensos a poner nuestra seguridad en aquellas cosas que llamamos «victorias». Una de nuestras victorias puede ser el hecho de que creemos que sabemos todo, o que tenemos la experiencia o fuerza para enfrentar una circunstancia, pero es ahí cuando caemos en la trampa del enemigo.
Muchas veces creemos que todo está bajo nuestro control como: lo económico, nuestras relaciones de amistad, la salud, nuestra relación con Dios, el trabajo, etc.
La solución está en saber que no podemos obtener victoria verdadera lejos de Dios, es por eso que necesitamos siempre ir a Su presencia, para conocer su perfecto plan y propósitos.
Jesús ya lo dijo “sin mi nada pueden hacer” ¿tu lo crees?
Señor, guíame en cada paso que doy y mis oídos estén siempre atentos a tu voz y mi corazón inclinados a Tu consejo. Amén.




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