La mano poderosa del SeƱor
- TG iglesia
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Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor. HECHOS 11:21

Frecuentemente, dentro de la iglesia hay dos tendencias que no edifican al pueblo de Dios. Por un lado, estÔn aquellos que se oponen a que un cristiano que desea servir al Señor se prepare formalmente en un seminario. Por otro lado, aquellos que subestiman a los que no tienen una preparación formal, impidiéndoles servir o incluso discriminÔndolos.
En nuestro texto de hoy, vemos que los cristianos que fueron esparcidos por la persecución tras la muerte de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y AntioquĆa (Hech. 11:19).
Ahora bien, los que habĆan sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban,Ā pasaron hasta Fenicia, Chipre y AntioquĆa, no hablando a nadie la palabra, sino solo a los judĆos.
Que maravilloso como Dios TODO lo usa para bien⦠la persecución revoluciono la Gran Comisión.
Muchos de ellos anunciaron el evangelio a los gentiles. Lo sorprendente es que: «La mano del Señor estaba con ellos», y eso marcó toda la diferencia.
La expresión indica una acción poderosa, la presencia activa de Dios. Estos creyentes no eran apóstoles, sino creyentes comunesĀ que habĆan sido desplazados por la violencia que se desató contra la iglesia. Sin embargo, el SeƱor usó su testimonio, y como resultado un Ā«gran nĆŗmero creyó y se convirtió al SeƱorĀ».
Este pasaje nos anima a recordar dos cosas.
Primero, que Dios puede usarnos dondequiera que estemos.
En segundo lugar, que Dios puede usar a todos, tanto a personas sin preparación formal como a personas preparadas como los apóstoles, quienes aprendieron directamente de JesĆŗs por tres aƱos. Lo importante es que recordemos que, si la mano de Dios estĆ” con nosotros y permanecemos en Ćl, nuestras palabras y acciones darĆ”n fruto (Juan 15:1-4).Ā
Dios busca corazones dispuestos. Ā Como los creyentes en AntioquĆa, tambiĆ©n nosotros podemos ser instrumentos para que otros crean y se vuelvan al SeƱor.
Señor, que tu mano esté conmigo dondequiera que vaya. PrepÔrame y úsame para que otros te conozcan. Amén.
