Con alegría de corazón
- TG iglesia
- 15 hours ago
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Y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte. ÉXODO 31:3

Vivimos en una época donde se sobrevalora la capacidad de «superación» individual.
Existe un énfasis errado en valorar la capacidad humana como un mérito personal. Se tiende a ignorar el hecho de que lo que somos y tenemos como cualidades, talentos, genética, dones, y personalidad es un regalo del Creador y no un producto de la disciplina.
En mi caso, sé que tengo ciertos talentos, pero pensar que son logro mío, seria terriblemente equivocado. Estos dones no los he creado, los he recibido, y cada vez que descubro uno, es como abrir un regalo, agradeciendo al Dador de la vida, Dios.
El pasaje de hoy resalta que el trabajo y la creatividad son regalos de parte de Dios.
Bezaleel no solo recibió habilidades técnicas, sino también sabiduría e inteligencia divina para llevar a cabo su tarea.
Esto nos recuerda que todo talento proviene de Dios y debe ser usado para honrarlo. No importa el tipo de habilidad, cada don tiene un propósito dentro del plan de Dios.
Además, este versículo nos enseña que el Espíritu Santo no solo capacita a líderes o predicadores, sino también a personas comunes en sus labores diarias. Esto subraya que todos somos parte del cuerpo de Cristo y tenemos un rol único e indispensable.
Hoy es un buen momento para reflexionar:
¿Estoy usando mis talentos para glorificar a Dios?
¿Reconozco que mis habilidades son un regalo divino?
Pidamos al Señor que llene nuestras vidas con Su Espíritu, dándonos sabiduría y entendimiento para cumplir con excelencia las tareas que Él nos ha encomendado.
Gracias, Señor, por los talentos que me diste; ayúdame a usarlos con gratitud y dedicación para glorificarte. Amén.




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