Un recordatorio del amor de Dios / 5 Ene
- TG iglesia
- Jan 5
- 2 min read
Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. GÉNESIS 9:16

A veces, las tormentas de la vida parecen no tener final. Los cielos se oscurecen, la lluvia cae con fuerza y nos preguntamos si la calma llegará. Pero justo cuando pensamos que la tormenta ha vencido o que nunca acabará, el sol vuelve a brillar y aparece un arcoíris en el cielo. Este arco se forma cuando los rayos del sol atraviesan las gotas de lluvia. Sin lluvia no hay arcoíris. ¿Capisci?
Las tormentas pueden ser turbulentas, pero cuando la luz de Cristo brilla sobre nosotros, nos recuerda la promesa de Su misericordia y de Su presencia. También me parece asombroso el pensar que Dios mismo mira el arcoíris y recuerda Su promesa. No es solo un símbolo bonito en el cielo; es un recordatorio de que Dios no olvida y es fiel a Su pacto.
En nuestra vida, será inevitable enfrentar tormentas como pérdidas, miedos o incertidumbre.
Habrá momentos en que sentiremos que estámos en medio de un diluvio que parece no tener fin. Pero Dios sigue siendo fiel y así como pone un arcoíris después de la lluvia, Él nos da señales de Su amor incluso en nuestros momentos más oscuros. ¿les ha pasado esto?
Si hoy estás en medio de una tormenta, recuerda: Dios ya ha preparado el arcoíris. Cuando mires al cielo, ya sea soleado o nublado, recuerda que Dios siempre cumple Sus promesas. Él sigue mirando el arcoíris… y sigue acordándose de ti.
Gracias, Dios, por recordarme que estás conmigo, que ves mi dolor y que nunca me dejarás. Amén.




Comments