Todo viene de Él
- TG iglesia
- 10 hours ago
- 2 min read
Todas estas grandezas has hecho por tu palabra y conforme a tu corazón, haciéndolas saber a tu siervo. 2 SAMUEL 7:21

Un día, nuestra hija de 6 años nos dijo: «Papá, ayudé en casa. ¿Soy buena verdad? ¿Podrías darme un premio? Lo merezco». Ese momento me hizo reflexionar. Aunque no lo diga con mis palabras, a veces he pensado que merezco ciertas bendiciones porque «hoy tuve una buena actitud ante un problema», «hoy reaccioné bien y no cometí errores» ú «hoy vencí una tentación». Y cuando llega una bendición, me pregunto: «¿Dios me está recompensando?». Tal vez tú también has tenido este pensamiento en algún momento.
En estos versículos, David se presenta ante Dios con un corazón profundamente agradecido, reconociendo su condición delante de Él. Tres veces se llama a sí mismo «tu siervo», admitiendo que no hay nada que el Señor no conozca y que todo proviene de Su Palabra. Esto nos enseña que debemos tener la misma actitud y decir: «Señor, no hay nada que tú no sepas de mí; no puedo ocultarte ninguna palabra o intención, porque mi vida está completamente expuesta delante de ti, y todo lo que tengo proviene de ti».
Cada día debemos recordar que todo lo que recibimos no es por mérito propio, sino porque, a través de las maravillas que Él sigue haciendo en nuestras vidas, nos revela quién es, nos muestra Su carácter y nos permite conocerle más.
Por eso debemos preguntarnos: ¿Con qué actitud recibo las bendiciones de Dios? ¿Qué está revelando mi corazón? Es porque ¿Dios tiene cuentas por pagar con nosotros? Estas respuestas son Re importantes porque nos hace mantener un corazón en sintonía con la temor y gratitud.
Nuestro llamado es a vivir con humildad, gratitud y asombro por las obras de Dios en nuestra vida, sin dar por sentado que las cosas suceden por sí solas o porque las merecemos.
Señor, ayúdame a tener siempre un corazón agradecido y a reconocer que todo lo que recibo es por tu infinita gracia. Amén.




Comments