Reflejos...
- TG iglesia
- 14 minutes ago
- 2 min read
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama. LUCAS 11:23

Recuerdo mis clases de natación en el colegio. Debo admitir que no era mi materia favorita, ya que no destacaba en los deportes.
Muchas veces me encontraba sin motivación, sin dirección, hasta el punto de (por pura ignorancia) no saber para qué servía. Mi confusión era tanta que, en más de una ocasión, el profesor me regaño. Mis compañeros, se reían diciéndome que es que, no me gustaba bañarme. Y si, se hacía un partido de voleibol en la piscina, por mi culpa perdían, Giovanni, ¿estás con nosotros o en contra de nosotros?», porque parecía que con mi actitud buscaba favorecer al otro equipo. Y con justa razón se molestaban. Algo así pasa con ciertos autogoles en el futbol.
De manera similar, en el versículo de hoy vemos cómo Jesús reprende a los fariseos: «El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama» (V 23).
Muchas veces, como seguidores de Cristo, caminamos en la vida sin dirección, corriendo de un lado a otro sin tener claro a quién estamos siguiendo o sirviendo. Inclusive puede haber hijos de Dios, que tratan a sus hermanos en la Fe como si fueran sus adversarios.
La confusión puede ser tal que incluso nosotros mismos llegamos a dudar de nuestro compromiso con Dios, especialmente al ver cómo respondemos ante las presiones diarias.
Jesús nos recuerda la importancia de tener claro a quién pertenecemos y a quién servimos. ¿EN QUE EQUIPO ESTAMOS?
Cada pensamiento, palabra, acción y decisión debe reflejar nuestra identidad en Cristo.
No podemos vivir divididos entre dos lealtades. Nuestra vida debe testificar con claridad quién es nuestro Señor.
Señor, ayúdame a vivir con propósito y dirección, reflejando a Cristo en cada área de mi vida. Amén.




Comments