Protegidos por Su justicia y salvación
- TG iglesia
- 3 hours ago
- 2 min read
Me diste asimismo el escudo de tu salvación, Y tu benignidad me ha engrandecido. 2 SAMUEL 22:36

Dios no solo salva nuestras almas, sino también nos rescata de multitud de los peligros físicos y materiales que nos encontramos a lo largo de nuestra vida.
Sera increíble cuando estemos delante de nuestro Dios, y conozcamos de cuantas cosas nos libró nuestro amado Señor y no nos dimos cuenta en su momento.
Tristemente, mi familia y yo lo hemos visto varias veces, pero una de ellas que por cierto fue de las más fuertes, tuvo lugar cuando alguien al que estábamos ayudando y al que le habíamos tomado mucho cariño, intento difamarnos, y llegó a urdir un plan para culparnos de fraude que no habíamos cometido. Por la infinita gracia y justicia de Dios, la verdad sacó todo a la luz. Tristemente y sin nosotros pretenderlo, sufrió el efecto de su propia trampa.
El tipo de daño al que se refiere este Salmo trasciende y mucho más allá del fraude. David estaba sufriendo una conspiración real para acabar con su reputación, su vida física y todas sus posesiones. Saúl, junto a muchos otros, se habían propuesto quitar a David del medio de una vez por todas. Pero no pudieron hacerlo. No pudieron porque Dios tenía un plan definido con David, e iba a preservarlo. Y no pudieron porque el Dios de David era un Dios justo e iba a actuar conforme a esa justicia. Y ese es tu mismo Dios.
Puede que ahora estés en mitad de un ataque por parte de alguien. Puede que estés o hayas pasado, por una injusticia o un abuso por parte de alguien de quien nunca lo hubieras esperado. Puede que sientas que estás a punto de ser destruido injustamente, y estés sintiendo la ansiedad habitual cuando nos pasa algo así.
Si es tu caso, este mensaje es para ti: tu Dios está contigo y está listo para ayudarte. Él te ve. Le importa lo que estás pasando y Su justicia y salvación se van a cumplir.
Como vemos en el versículo de hoy, Dios salvó a David, y además le engrandeció por su pura gracia y misericordia. Esta puede ser tu historia. Confía en Él; mantente firme en fe, y lo verás. Quizá no cuando lo desees o como lo imaginas, pero a Su tiempo será, confía.
Señor, ayúdame a confiar en ti en medio de las pruebas. Mantenme firme en ti, Padre. Amén.




Comments