Levántate, no eres lo que crees
- TG iglesia
- 54 minutes ago
- 2 min read
Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos. HECHOS 3:7

Imagina este escenario: vivir paralizado, no pocos años y que tus amigos y familia confirmen esa condición, y que, aunque con buena intención, te presenten ante los demás como alguien sin esperanza. ¿Te suena familiar?
Quizás puedes caminar, pero hay áreas de tu vida donde te sientes limitado: “No, Señor, no puedo hablar de tu evangelio porque dicen que no sé lo suficiente. No puedo levantarme de esta circunstancia. No puedo ayudar porque no tengo lo necesario para dar. No puedo perdonar porque me han herido demasiado”. “Un no puedo” casi que infinito…
A veces creemos que nuestras limitaciones son parte de quienes somos, algo permanente. Pero cuando dirigimos la mirada a Jesús, quien no nos ve con lástima, sino con propósito, todo puede cambiar. Él no nos creó para vivir derrotados.
El hombre en Hechos 3 vivía en el suelo, mirando hacia abajo, acostumbrado a su condición, y hasta la usaba para financiarse, preso del suelo sin escape. Pero Pedro le dijo: «Mírame», para invitarlo a ver algo diferente, una nueva perspectiva. No le ofreció lo que esperaba, sino lo que realmente necesitaba: el poder de Cristo para levantarse.
Dios no ignora nuestras heridas, pero tampoco nos deja en ellas. EL PASADO NO TE DEFINE.
Dios extiende SU mano, y al tomarla, encontramos fuerza donde antes había debilidad. ¿Seguirás aceptando esas «limitaciones» como tu destino, o tomarás la mano del Señor y te levantarás?
Padre, hoy levantamos nuestra mirada y, por fe, os ponemos en pie, confiando en tu poder transformador. Amén.
