Enseñanza de vida
- TG iglesia
- 2 days ago
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Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo. LEVÍTICO 25:35

“No quemes los puentes por donde piensas pasar”
Esta frase tan significativa nos recuerda lo valiosas que son las amistades que nos tendieron la mano en los momentos más difíciles de la vida. En mi familia, tenemos este hermoso lema que resalta el apoyo mutuo que nos brindamos como un equipo. Cuando uno de nosotros enfrenta problemas, nuestra preocupación por ayudar es un esfuerzo colectivo, porque la palabra «familia» representa unión, lazos, y amor incondicional.
Jesús nos enseñó que un reino dividido no puede prosperar, y lo mismo ocurre en una familia. La falta de perdón puede enraizar sentimientos de amargura y aislamiento, lo que trae división y tristeza. Sin embargo, como hijos de Dios, hemos recibido la gracia y, en agradecimiento, debemos extender esa misma gracia a quienes nos rodean. ¡El perdón cultiva amor y fortalece nuestros lazos!
El apóstol Pablo nos recuerda que debemos ser bondadosos y perdonarnos mutuamente, así como Dios nos ha perdonado en Cristo. Antes de ser amables con nuestros amigos en el trabajo o hermanos en la fe, es vital construir relaciones sanas en la familia.
¡Esos son los puentes que debemos cuidar! Nadie más sentirá tanta compasión por nosotros en momentos de necesidad.
Dios nos creó únicos, y aunque no todos pensamos igual, no podemos pasar la vida tratando de cambiar a los demás. Las palabras tienen un poder increíble para fortalecer nuestros lazos familiares.
Dios mío, crea en mí un corazón lleno de amor para aceptar a las personas tal como son. Amén.




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