…DONDE ESTAMOS!
- TG iglesia
- 23 hours ago
- 2 min read
Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él. LUCAS 8:39

¿Alguna vez te has quedado sorprendido por lo que Dios hace por ti? Yo, varias veces, y sé que lo mismo te ha sucedido a ti. Y es que Dios nos asombra porque hace obras que nos dejan, humanamente, sin explicaciones o lógica. Me encanta la manera en que Dios responde; lo hace en formas tan creativas y siempre para nuestro bien y para Su gloria.
Quiero imaginarme la manera en que el hombre de la historia de hoy respondió al milagro en su vida. La Biblia dice que, después de ser liberado por Jesús de una vida de tormento, locura y oscuridad, en su agradecimiento quería seguirlo. Pero Jesús le dio una mejor misión: «Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo». Jesús lo envió como testigo al lugar donde más lo conocían.
Muchos pensamos que, para servir a Dios, necesitamos ir lejos y hacer cosas grandes, pero la misión empieza en casa: con nuestra familia, amigos y vecinos.
Recuerdo que, cuando era joven en mi caminar con Dios, miraba a otras personas ser usados por Él, y dentro de mi corazón y en mis oraciones le decía: «Si tú lo hiciste en ellos, lo puedes hacer en mí». Dios me hizo entender que la primera plataforma que Él me dio fue mi entorno. La gente que más nos conoce podrá ver, en primera fila, todo lo que Dios ha hecho en nosotros y así saber que existe un Dios que transforma vidas.
El testimonio de una vida cambiada tiene un poder que, muchas veces, las palabras por sí solas no pueden igualar.
El hombre volvió a su ciudad y comenzó a compartir con todos lo que Jesús había hecho. No necesitaba un púlpito, solo un corazón agradecido. Tú también tienes una historia. ¡Compártela y testifica! Y te quedarás sorprendido de lo que Dios hace a través de ti.
Señor, permítenos compartir con otros lo que has hecho en nuestras vidas. Amén.




Muchas veces nos toca ser la luz de nuestras familias, es un mandato el llevar las buenas nuevas al mundo y nuestra familia también es mundo