Con qué medida medimos
- TG iglesia
- 19 minutes ago
- 2 min read
Y he aquí, como tu vida ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, así sea mi vida a los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción. 1 SAMUEL 26:24

Crecí, como muchos niños, en un hogar de tradición cristiana. Desde pequeño me enseñaron a orar y cada noche, antes de dormir, mi mamá me acompañaba en la oración, repitiéndola de memoria, y obvio Dios guarde me quedará dormido
Con el tiempo, ya de adolescente tuve un encuentro personal con Jesús. Comprendí la profundidad del amor a Dios y al prójimo que expresaba en aquella oración y, aún más, el llamado a amar a los enemigos, bendecirlos y responder con bien al mal.
Sin duda, esta enseñanza es imposible de cumplir con nuestras propias propias fuerzas. Solo la vida de Cristo en nosotros y la obra del Espíritu Santo nos capacitan para amar y perdonar como Dios lo hace con nosotros.
David es un ejemplo digno de imitar. Su decisión de perdonar y su confianza en la soberanía de Dios para hacer justicia, protegerlo del mal que Saúl le deseaba, y llevarlo al cumplimiento del propósito que había trazado para su vida, reflejan una madurez y un carácter moldeado por su relación con Dios, no por las circunstancias.
La inmensurable misericordia de Dios y su amor perdonador hacia nosotros son el estándar, SU plan está vigente y espera por nuestra disposición. Aprender que, «Con la medida con que medís, os será medido» (Mateo 7:2), fue una gran bendición para la vida de David.
¿Respondemos a nuestros acusadores según nuestro criterio o vivimos conforme a los principios del reino de Dios?
Señor de misericordia, ayúdanos a tratar a los demás con la misma misericordia y perdón que hemos recibido de ti. Amén.
